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Las siete profecías
Mayas
Síntesis extraída del Canal Infinito
Realizador: Fernando Malkún
La
primera profecía, muestra al universo como un proceso
de ciclos eternos a distintas escalas, a nivel galáctico,
con ciclos de 26.000 años, y a nivel personal, con vidas
de 70 años que se viven inscriptas en esos ciclos mayores.
La primera profecía anuncia el final del presente ciclo,
dice que desde 1999 quedan 13 años, que cada hombre está
en el salón de los espejos para encontrar en su propio
interior su naturaleza multidimensional. Dice que nuestro sol
gira alrededor de Alción, el sol central de las Pléyades
y que ambos sistemas, giran alrededor de la mente, y de Hunabku
en el centro de la galaxia, en un giro que dura 200 millones
de años.
Los Mayas, con la primera profecía quieren abrir la mente
del hombre a la galaxia. Dejan codificado en su calendario la
fecha clave para la transformación definitiva, el sábado
22 de diciembre del año 2012. |
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Los Mayas no hablan del
fin del mundo, es más, específicamente dicen que todo
se transforma, que lo único que permanece es el espíritu,
en su viaje de evolución hacia niveles superiores.
La segunda profecía
dice que las respuestas a todo están en el interior del hombre,
que su comportamiento determina su futuro, afirma que la humanidad
se encuentra en un momento de transición fundamental hacia
una nueva manera de percibir el universo. Dice que la tierra y el
sistema solar, están recibiendo un haz de luz, energía
e información desde el centro de la galaxia, que eso está
provocando un aumento en la vibración del planeta y las ondas
cerebrales y las células del hombre, se están poniendo
en resonancia, en equilibrio, con la nueva frecuencia, ocasionando
enormes cambios en su comportamiento.
La segunda profecía muestra dos caminos: uno de comprensión
y tolerancia, el otro de miedo y destrucción. En ambos se
aprenden las lecciones necesarias para la evolución de la
conciencia. Somos nosotros, los que debemos decidir cual de los
dos tomamos, son el cielo y el infierno manifestados simultáneamente.
Nos dice que la humanidad se dirige hacia una nueva época
de armonía, que para llegar a ella, tenemos que enfrentar
nuestros grandes miedos y aceptar que las situaciones difíciles,
las vivimos para aprender de ellas.
Conservando la paz en cualquier situación que vivamos, por
difícil que sea, podremos mantener y aumentar nuestra energía
interna produciendo un estado de vibración alta y un estado
de respeto por todo lo que existe.
Las situaciones difíciles, estarán en nuestras vidas
mientras necesitemos aprender algo de ellas.
La tercera profecía nos dice que debemos tomar conciencia
de nuestra influencia en el planeta para no seguir equivocándonos,
provocando su destrucción, como ha sucedido a lo largo de
la historia. Nos dice que los procesos de industrialización
sin sentido ecológico han provocado con sus deshechos un
aumento general en la temperatura del planeta, que esto se acentuará
con el aumento de la actividad del sol, causado por la energía
que se recibe desde el centro de la galaxia ocasionando grandes
cambios en el clima y en los vientos.
Serán vórtices de energía que limpiarán
la superficie de la tierra, que son la manifestación de la
inconformidad de nuestro planeta y de las energías elementales
contenidas en su interior.
La cuarta profecía nos dice que el hombre debe terminar
con su conducta depredadora, para sincronizarse con los ritmos de
la naturaleza y ajustarse a los cambios que llevarán a todo
el universo a una era de armonía.
Los Mayas nos dicen que los cambios en el clima, producirán
el derretimiento de los polos, permitiendo así que la tierra
se limpie y reverdezca nuevamente produciendo grandes cambios en
la composición física de los continentes donde vivimos.
Todas las profecías buscan un cambio en la mente del hombre,
pues el universo está generando todos esos procesos para
que la humanidad se expanda por la galaxia comprendiendo su integridad
fundamental con todo lo que existe.
La quinta profecía dice que todos los sistemas basados
en el miedo, sobre los que está fundamentada toda nuestra
civilización, se transformarán simultáneamente
con el planeta y el hombre, para dar paso a una nueva realidad de
armonía.
El hombre está convencido de que el universo existe sólo
para él, que la humanidad es la única expresión
de vida inteligente y por eso actúa como un depredador con
todo lo que existe.
Los sistemas fallarán para enfrentar al hombre consigo mismo,
hacerlo ver la necesidad de reorganizar la sociedad y continuar
en el camino de la evolución, que nos llevará a comprender
la creación.
Examinemos el sistema económico que reglamenta, cuantifica,
y pone precio a las relaciones en el planeta, la economía
del hombre contemporáneo está orientada por principios
de agresión y defensa y es incompatible con un universo en
armonía.
Estados Unidos basó su economía en la fuerza militar,
con un crecimiento central planificado que dio como resultado gran
parte de los dispositivos tecnológicos que ahora utilizamos.
La propulsión a chorro para transporte aéreo, la red
vial para transporte vehicular, los sistemas de computación
y almacenamiento de datos y comunicaciones, la biología molecular,
y los sistemas nucleares de producción entre otros. Parece
ser una economía libre y sin planificación central,
debido a la competencia de bienes y servicios en el mercado y la
distribución de artículos de consumo, basados en la
tecnología.
La Unión soviética, que también había
centrado su economía en su enorme poderío militar
a la par de Estados Unidos tenía un gran problema: El poder
político dentro de un individuo dentro del sistema era enorme
comparado con su nivel de riqueza, los oficiales tenían grandes
recursos mientras estaban en el poder, pero al retirarse su nivel
de vida se deterioraba significativamente. Para evitar ese quiebre
económico, los funcionarios salientes se corrompían,
todo esto puso en graves problemas al gobierno desde su seno mismo,
fragmentando a la Unión Soviética en muchas naciones
independientes y convirtiendo a todo su sistema en un caos. Lo que
era la segunda potencia mundial está en ruinas y todos los
países entendieron, gracias a la Unión Soviética,
que hay que tomar otro camino.
China, también concentró su economía en su
fuerza militar, incluso sus fuerzas armadas producen artículos
de consumo y tienen canales de distribución propios. Su economía
logró evadir la crisis financiera, porque no permitió
que su moneda pudiera ser convertida libremente en dólares,
poniéndola fuera del alcance de las especulaciones financieras.
El hombre moderno está intentando aprovechar al máximo
su dinero en el menor tiempo posible, sin importar que tenga que
hacer para lograrlo o cuales sean sus repercusiones sobre el bienestar
generado. El eje Estados Unidos-Europa-Japón bajó
con éxito sus costos de producción, aumentó
sus utilidades y su nivel de ahorro y se encontró con enormes
recursos financieros. Decidieron incrementar sus mercados repitiendo
la estrategia ampliada al final de la segunda guerra, con Japón
y Europa inyectando masivamente dinero en las economías de
Latinoamérica, India, Pakistán, el sudeste de Asia,
Corea y China. Los precios de las acciones subieron, asumiendo un
crecimiento similar al de 1945, y una política de libre movimiento
de bienes y capitales se incrementó en todo el mundo. Invirtieron
entonces enormes cantidades de recursos en miles de proyectos y
acciones que no produjeron una expansión en la producción
mundial sino que sólo buscaban la especulación financiera.
En estos momentos, prácticamente todas las economías
del mundo están en crisis y se ha desatado una ola especulativa
en todas partes. En un solo día, 1.5 trillones de dólares
cambian de manos en los mercados financieros internacionales, un
15% de caída en los mercados, hacen desaparecer una riqueza
equivalente a la producción anual de todas las fábricas
de Estados Unidos.
Desde 1995 la economía mundial no está dominada por
el intercambio de automóviles, acero, trigo y otros bienes
y artículos reales, sino por el intercambio de divisas, acciones
y bonos, es decir, de riqueza virtual, con la que es muy fácil
especular. Hay más dinero que nunca circulando entre los
distintos países en búsqueda de la mayor utilidad
en el menor tiempo, los mercados de capital se están fusionando
en un sólo mercado global.
La especulación financiera a alterado todos los índices,
la riqueza se ha vuelto invisible. Ya no se invierte en generar
industria y bienestar, lo único importante son los resultados
trimestrales. Hay un 140% más de dinero en el mercado de
capitales de los Estados Unidos, que lo que está empleado
en la fabricación de bienes, muy por encima del punto especulativo
más alto del que se llegó en 1929 antes del derrumbe
financiero. El índice industrial Down Jones aumentó
4 veces desde 1990, hoy está por encima de los 11.000 puntos.
Antes llevaba 72 años aumentar un 15% el promedio de precios
y ganancias; para recuperar su equilibro, debería bajar 5300
puntos, una caída del 50%.
El New York Time informó que en los años 90, la deuda
privada, particularmente la de los consumidores, aumentó
a niveles records, y el ingreso anual sólo lo hizo en 1.200
dólares pasando de 35.745 dólares a 37.000 en 1990.
El síndrome de la tarjeta de crédito se ha vuelto
un mal común; el hombre se endeuda más allá
de lo que gana, poniendo su economía personal en la cuerda
floja y eso se refleja en todos los niveles. La especulación
en torno al capital financiero condujo a una situación económica
mucho más delicada que la de 1929, antes del derrumbe de
la bolsa en 1930. Casi todas las economías están en
problemas, y los salvavidas gubernamentales con dinero de bancos
que están al borde de la quiebra, dificultan aún más
todo este proceso.
La quinta profecía Maya, dice que el DINERO dejará
de usarse como medio de intercambio, y los síntomas que surgen
desde distintas partes del mundo parecen confirmarlo. A lo largo
de 1999, científicos de todos los países sospecharon
que la delicada situación económica podría
agravarse por el problema de las computadoras llamado Y2K.
Diferentes organismos del estado y compañías de todas
partes invirtieron millones de dólares en programas de Software
y técnicos que fueran capaces de evitar que el caos informático
terminara por desplomar el sistema económico y financiero
mundial. El pánico surgió cuando los especialistas
se dieron cuenta que el procesamiento de fechas a través
de las computadoras se hacía utilizando años de 2
dígitos en vez de los 4 dígitos reales.
Las tarjetas perforadas utilizadas en los años 50 o 60 tenían
grandes limitaciones en cuanto a la cantidad de información,
por eso fecharon la información con sólo dos cifras,
esa diferencia, por defecto, se fue traspasando a los nuevos sistemas
operacionales y computadoras sin ser corregido. Un subprograma anteponía
automáticamente al año de 2 dígitos el número
19, para que el hombre viera un año de 4 dígitos aunque
realmente la computadora estaba procesando sólo 2 cifras.
La transición de 1999 al 2000, haría que las computadoras
a las que no se les hubiera corregido el problema, regresaran al
año 1900, con los que todos los datos almacenados en sus
archivos, pasarían a ser posteriores a la fecha en que se
encontraría la computadora, con lo cual todas las operaciones
darían resultados equivocados.
A pesar de las predicciones, la red informática sobrevivió
al Y2K. Aparentemente el nuevo año había comenzado
sin problemas, pero en pocos meses un nuevo hecho amenazó
con poner en jaque a todo el sistema informático. Nuevos
virus se propagaron por todo el mundo, afectaron los sistemas operativos
de cientos de miles de máquinas, paralizando la actividad
de una enorme cantidad de empresas durante semanas. A esto se suma
el peligro de los hackers, piratas informáticos, que rompen
con la seguridad de las computadoras y pueden acceder y alterar
cualquier información confidencial almacenada en un disco
rígido. Además, con el surgimiento del comercio electrónico
en la actualidad es posible robar un número de tarjeta de
crédito que esté viajando por Internet, y hacer compras
ilimitadas a través de la red, miles de usuarios pueden quedar
en banca rota sin que sea posible comprobar quien efectuó
la compra, todos estos peligros pueden tener gravísimas implicancias
para la economía mundial.
Los sistemas de control de tráfico aéreo, las aduanas,
las redes de transporte y los sistemas de telecomunicación,
las redes de distribución de alimentos y las de electricidad,
son sólo algunas de las ramas que se verían afectadas.
Existen situaciones de alto riesgo en el sistema económico
y en el de manejo de información, y si a eso le agregamos
el aumento en la actividad del sol, que puede causar daños
irreparables en los satélites, la situación se complica.
Con las llamaradas solares se recibe una dosis inusual de rayos
ultravioleta que expanden a la atmósfera superior de la tierra,
disminuyendo la presión que existe sobre los satélites
que están a baja altura. Esto los hace bajar su órbita
a una mucho más rápida, perdiéndose contacto
temporal con ellos en el mejor de los casos e interrumpiendo todas
las comunicaciones del planeta en el peor. También puede
suceder que los 19.000 objetos que se encuentran en la órbita
de la tierra, al recibir una alta dosis de electromagnetismo del
sol, vean dañados sus componentes electrónicos y dejen
de funcionar para siempre. Al afectarse la ionósfera por
las extraordinarias emisiones solares, se producen alteraciones
en todas las comunicaciones de radio y televisión, pues es
en esa capa de la atmósfera en donde se transmiten y se reflejan
las distintas frecuencias.
Tenemos entonces que la economía y las comunicaciones son
sistemas muy frágiles e interconectados a todos los demás.
La red eléctrica es especialmente sensible a las llamaradas
solares como ocurrió durante 9 horas en todo Quebec, en 1989.
El sistema de electricidad es la columna vertebral de nuestras sociedades
contemporánea, si fallaran, fallarían uno tras otro
todos los demás sistemas como fichas de dominó que
caen consecutivamente.
Se dice que un sistema es igual de fuerte que al más débil
de sus componentes o eslabones, imaginemos como reaccionaría
nuestra sociedad a todos estos sucesos simultáneos: La comida
comenzaría a escasear, las comunicaciones serían imposibles,
el tráfico enloquecería en todas la ciudades, la economía
se paralizaría. La mayoría de la gente perdería
la razón, comenzarían los desordenes civiles que por
la cantidad de gente involucrada desbordarían todas las expectativas
y controles de los gobiernos. Esta situación de descontrol
total modificaría para siempre todos los sistemas de la sociedad.
Los sistemas religiosos basados en un Dios que infunde miedo también
entrarían en crisis. Surgiría un solo camino espiritual
común para toda la humanidad que terminará con todos
los límites establecidos entre las distintas maneras de ver
a Dios.
El nuevo día galáctico está anunciado en todas
las religiones y cultos como una época de paz y armonía
para toda la humanidad. Es claro entonces que todo lo que no produzca
este resultado debe desaparecer o transformarse. La nueve época
de luz no puede tener una humanidad basada en la economía
militar de imposición de verdades por la fuerza.
Los nuevos tiempos de armonía universal, no pueden estar
basados en un sistema no equitativo de distribución de la
riqueza representado en el dinero, la riqueza virtual, y la especulación
financiera. El amanecer de la galaxia debe basarse en el PROFUNDO
RESPETO de los unos por los otros, y en el reconocimiento de que
todo lo que existe, es como otra parte de cada uno, por eso, no
se necesitarán aparatos represivos. La nueva humanidad no
necesitará de sistema tecnológicos de comunicaciones
existentes, pues el hombre estará conectado mentalmente (estar
conectado mentalmente no significa poder llamar a una persona o
el tipo de comunicación que se emplea con el habla, significa
tener absoluta confianza en el semejante respetando el fin) por
lo que la violencia dejará de existir.
Estamos en el final del ciclo de la noche de 5.125 años.
En el final de un día galáctico de 26.000 años,
a punto de entrar en el amanecer de la galaxia. La época
de cambio que los Mayas denominaron El tiempo del no tiempo,
también fue profetizada por otras culturas y religiones.
Todas coinciden en que está a punto de suceder un cambio
de grandes proporciones.
Para los Budistas aproximadamente en el año 500 antes de
Cristo, Buda puso en movimiento la rueda del Dharma. Y al hacerlo,
dijo que ésta daría 5 vueltas y que cada una, duraría
500 años, y al final del último giro, aproximadamente
en esta época, vendría un período de caos que
conduciría a una nueva fase de la evolución de la
conciencia y a cambios sin precedentes en el hombre.
Los indios de la tribu Hopi tienen una roca tallada de 2.000 años
de antigüedad ubicada en Mesa Negra, Arizona. En ella se muestra
el gran espíritu que lleva a dos caminos: el primero material,
tecnológico, de la raza blanca, el segundo, espiritual, verdadero,
de los Hopis.
Los dos caminos avanzan paralelos, pero al final, después
de una época de purificación, el camino tecnológico
zigzaguea y desaparece, mientras el camino Hopi florece hacia el
quinto mundo.
Sus sacerdotes vieron el final de este cuarto mundo a través
del fuego, después de cumplidos cuatro siglos: Caminos de
metal con caballos de acero, partes de la luna que se traerían
a la tierra, y la construcción por parte del hombre de una
casa que flotará en el cielo. La casa en el cielo fue la
estación Mir Soviética que debió ser abandonada,
porque tenía altas posibilidades de estrellarse sobre la
tierra y ocasionar una catástrofe.
El hombre se encuentra totalmente desconectado de la naturaleza.
Esto puede verse en la manera que medimos el tiempo y la tecnología
que tenemos a nuestro alrededor, ondas de radio, micro ondas, radares,
teléfonos, televisión y todo tipo de frecuencias electromagnéticas,
nos están aislando de la vibración fundamental de
la tierra, y los sucesos extraños son cada vez más
frecuentes en ella.
Otro de los elementos extraños que han sucedido últimamente
es la aparición en Inglaterra y en otras partes, de más
de 3.000 formas geométricas espontáneas que se forman
en los cultivos.
Sobre estas formas apareció en la televisión, hace
algunos años, un programa en el que dos británicos
llamados Dog y Day, afirmaron que ellos las habían hecho
para obtener la atención de todo el mundo. Esta información
hizo que no se tomara en serio la aparición de estas formas
geométricas. Sin embargo, continuaron apareciendo cada vez
más intensamente. Desde abril de 1999 el fenómeno
se ha disparado, ahora aparecen en tres y cuatro sitios en distintos
países simultáneamente cada noche, inclusive dentro
de áreas militares restringidas donde nadie puede entrar
a voluntad.
Existen organizaciones dedicadas a investigar los fenómenos
con páginas de Internet dedicadas a su divulgación.
Lo curioso es que las formas aparecieron el año pasado en
distintos lugares donde ahora vuelven a aparecer iguales pero con
la imagen negativa; es decir, donde antes la espigas estaban inclinadas,
ahora crecen derechas, y viceversa. Estudios científicos
han encontrado que todas las espigas o plantas que conforman el
dibujo no mueren, sino que al contrario, producen un 40% más
de fruto que las no inclinadas. Otra cosa bastante curiosa es que
aparecen alrededor de sitios sagrados y significativos como Stonhead,
Glaston burry y Aiburi.
Lo más sobresaliente es que las formas tienen unas medidas
que se ajustan exactamente a las proporciones que se encuentran
en los intervalos perfectos de la escala mayor musical, a la música
de las esferas.
Es bastante improbable que la proporción diatónica
se obtenga por casualidad, es probable que la naturaleza se esté
manifestando en formas incomprensibles para nosotros. Definitivamente
algo está sucediendo. La transformación del mundo
comienza con un cambio de la mentalidad de cada uno de nosotros,
tomando conciencia de lo que existe a nuestro alrededor y en nuestro
propio interior. Solo así ese cambio se hará posible.
Llamaron Ol al ego, a la personalidad que se disuelve después
de cada reencarnación, para ellos, Ol es la conciencia temporal
del ser humano, el yo. Existe desde que el ser nace hasta que muere,
es el resultado de las creencias acumuladas por las experiencias
de la vida que se archivan en la mente, es lo que define el comportamiento
de las personas, sus emociones y sus sufrimientos.
Veían a esta conciencia en la mente, y la ubicaban en la
parte superior del cráneo, en la lengua Maya se dice gug
noni pukle significa vestido grande y luminoso, es donde radica
la inteligencia, la destreza, la habilidad, de donde sale la luz,
y se viste uno de resplandor, allí se almacenan las creencias,
la cultura y las costumbres que determinan la estructura social
y el comportamiento de todos los hombres. Su capacidad de aprendizaje
es diferente para todos los seres humanos, ya que depende de su
potencialidad genética, de la herencia de sus antepasados,
y de los efectos de sus recorridos por otras vidas, de su Karma.
Karma se entiende como el destino trazado de las experiencias que
el hombre debe vivir para completar su aprendizaje en esta vida,
la parte difícil de lo que vivimos. Ellos creían que
el Ol, el ego, o la mente estaba en una dimensión más
arriba que la tercera dimensión, en la que se encuentra nuestro
cuerpo físico. Para los Mayas la materia se organiza, se
teje en el tiempo gracias a la información divina para contener
en su interior al hombre, cuyo propósito es servir de vehículo
de evolución al espíritu. El espíritu, o injan,
como lo llamaban ellos, es la conciencia permanente de todo ser
humano. Existe antes de encarnarse en un cuerpo y permanece después
de la muerte física. El espíritu es lo que realmente
evoluciona hacia la evolución.
Cada vida aumenta con sus experiencias vividas, con su Ol, con su
ego. La personalidad es la que genera el proceso de evolución
durante cada vida. El espíritu es la conciencia permanente,
no se desorganiza ni se pierde nunca. Sólo aumenta su comprensión
sobre la creación con las experiencias vividas por las distintas
personalidades en su sucesivas reencarnaciones.
Esta parte del ser está en una dimensión aún
más alta que la de la mente, es la que permite, o determina,
el cambio de civilizaciones, de las estructuras sociales, de los
cambios de comportamiento cuando evoluciona la mente. Así
pasamos de la monarquía absolutista a la democracia en que
vivimos, así pasaremos a escoger a nuestros gobernantes,
no por la cantidad de votos, sino por su sabiduría evidente.
Los Mayas dicen que el Ol, la personalidad de cada hombre, está
sometida a influencias simultáneas de fuentes variadas y
de mundos diversos.
Influencias energéticas del sol, de la luna, de los planetas,
influencias de las estrellas que se reciben simultáneamente,
sólo que con el predomino de unas sobre las otras, según
el momento, activan los 7 los siete puntos de contacto del hombre
con el universo. El manejo energético consciente de la energía
interior captada por los 7 Chakras, produce fenómenos físicos
y psíquicos que no han sido hasta hoy explicados científicamente.
Ellos creían que la energía sagrada que se crea por
la apertura espiritual, activa el hipotálamo y las glándulas
pituitaria y renal, ampliando el espectro de percepción de
nuestra mente. La activación de estas glándulas advierte
al organismo que ponga a funcionar una parte del código genético
que no solemos utilizar, sólo utilizamos 20 codones de los
64 que tenemos instalados. Los Mayas creían que esto permitía
a todos los hombres conectarse desde su propia mente individual,
con la mente del sol, y a través de él, con la mente
universal, Hunabku, en el centro de la galaxia. Practicaron la transferencia
remota y espontánea a la información entre los chilames,
los sacerdotes del sol.
Está comprobado que hay formas energéticas generadas
por el organismo humano que son percibidas por otros seres humanos,
o registradas cuando suceden movimientos de objetos inanimados.
Todos hemos tenido un deja vu, una sensación
de que lo que estamos haciendo ya lo habíamos hecho en un
tiempo pasado, en otro sitio, nos muestra una realidad distinta
a la presente pero igualmente válida. Existen unas formas
energéticas ya conocidas por los científicos como
la radiación electromagnética, la radiación
ultra violeta del núcleo por las células, la radiación
térmica del cuerpo o los voltajes registrados en las células
y en la piel.
Hoy hemos comprobado la existencia de la telepatía o transferencia
de información entre los seres humanos por sistemas distintos
a los normales, de voz y señas. Un ser humano transmite o
induce una información y otro la recibe. Los chilames mayas
realizaban curaciones energéticas convirtiéndose en
transformadores de la energía del sol.
Los Mayas creían que la causa principal de las enfermedades
estaba en relación con el equilibrio de los fluidos de la
sangre, del ácido úrico. Creían que las sustancias
tóxicas de este ácido estaban influidas por la luna.
Descubrieron que su eliminación sigue los ritmos de la fase
de la luna. En luna nueva la sangre tiene muy poco ácido
úrico, en luna llena tiende a cristalizarse y envenena la
sangre.
Ellos utilizaban la influencia magnética de la luna para
curar, durante la luna creciente cortaban una seiba, su árbol
sagrado al que llamaban Si man chen y con él hacían
tablas. El momento del corte era muy importante para que la savia
estuviera sana y pura, pues sabían que conducía fuerzas
positivas y negativas de características electromagnéticas.
Dejaban la tabla sobre la tierra en dirección norte sur expuesta
a la luz durante un mes lunar, magnetizándola. Sobre ella
acostaban al paciente. Si querían sacar fluidos tóxicos
del organismo colocaban su cabeza en dirección sur, si querían
atraer las energías hacia el interior del cuerpo colocaban
la cabeza en dirección norte.
La psicoquinesis es la capacidad del ser humano de generar energía
o utilizar la que tiene a su alrededor para mover objetos a distancia
en el espacio. Se han comprobado efectos de flexión y fractura
de la energía a distancia como los realizados por Huby Geller
y Sequi Guchi Hun.
La puerta para convertirnos en seres multidimensionales ya está
abierta, Jesús fue uno de los que la utilizó y nos
dejó un mensaje en el que dijo que nosotros haríamos
proezas iguales o mayores que las que el había realizado.
El códice de los chilames, uno de los cuales fue Chu Ma Yel,
habla sobre la clarividencia o el conocimiento remoto de nuestra
época, de fenómenos o eventos de tiempos futuros como
la predicción de la llegada de Cortés.
Los Mayas sabían que el universo existe gracias a la polaridad,
dos fases contrarias, una positiva, y la otra negativa, que conforman
la eterna dualidad, la llamaban Omeyotl. Esta polaridad se manifiesta
en el día y la noche, una fase activa y una pasiva.
Llamaban Hia, a la fase positiva, a la claridad del sol, la actividad,
lo masculino, el verano, el cielo, el calor.
Llamaban Hiu, a la fase negativa, a la sombra u oscuridad, el reposo,
la luna, la femineidad, el invierno, las nubes, la lluvia y el frío.
Hia-Hiu es la oposición entre el día y la noche, la
claridad y la oscuridad, el calor y el frío, la sequedad
y la humedad, la vida y la muerte. Encontraron que estas dos fases
no eran absolutas, es decir, se transforman permanentemente la una
o la otra, algo de la una, contiene a la otra. Es decir, ondulan
afectando a toda la naturaleza, y todos los acontecimientos.
El hombre es el resultado de esa eterna dualidad, todos tenemos
una parte masculina, y una femenina, los dos principales movimientos
son la rotación y la translación, sin ellos, nada
tendría vida. Para los Mayas el secreto del manejo del tiempo
está en la sincronía con el presente, el pasado no
existe y no tiene sentido preocuparnos por el futuro.
Para ser felices, debemos localizarnos en el tiempo presente, este
se encuentra en el centro del símbolo del infinito, el número
8; atrás la vuelta de su pasado, adelante, el círculo
de su futuro. Estos círculos están siempre en movimiento,
representan estados mentales que convergen en un punto de cruce,
en el presente. La mayoría del tiempo no estamos sincronizados
con el presente, sino preocupados por el futuro, o añorando
o evocando al pasado, tiempos que realmente no existen.
La sexta profecía
Maya dice que en los próximos años aparecerá
un cometa cuya trayectoria pondrá en peligro la existencia
misma del hombre. Los Mayas veían a los cometas como agentes
de cambio que venían a poner en movimiento el equilibrio
existente, para que ciertas estructuras se transformen, permitiendo
la evolución de la conciencia colectiva, todas las cosas
tiene un lugar que les corresponde, todas las circunstancias, aun
las más adversas son perfectas para generar comprensión
sobre la vida, para desarrollar la conciencia sobre la creación.
Por eso, el hombre se ve enfrentado constantemente a situaciones
inesperadas que le genera sufrimiento. Es un modo de lograr que
reflexione sobre su relación con el mundo y con los otros.
Así, a lo largo de muchas experiencias en muchas vidas comprenderá
las leyes universales de la razón de la creación.
Para los Mayas, Dios es la presencia de la vida, tiene todas las
formas y su presencia es infinita. El cometa del que habla la sexta
profecía fue también anunciado por muchas religiones
y culturas; por ejemplo, en la Biblia, en el libro de las revelaciones,
aparece bajo el nombre de Ajenjo. Si el cometa aparece, es posible
que su trayectoria lo lleve a chocar con la tierra, o bien, que
por medios físicos o psíquicos logremos desviar su
trayectoria.
Desde la formación de la tierra, hace 4.500 millones de años,
residuos cósmicos llamados asteroides o cometas han bombardeado
el planeta continuamente. Los asteroides son rocosos o metálicos
mientras que los cometas están formados de polvo o hielo
y pedazos de materia. El hielo se evapora al calentarse por el sol
y produce una atmósfera transitoria, la cola que se despliega
por el cielo y puede verse desde millones de kilómetros.
Son los residuos de la formación del sistema solar, partes
que no lograron fusionarse en un planeta.
La mayoría de los asteroides se encuentran en órbitas
relativamente estables entre Marte y Júpiter, funcionan como
pequeños planetas que giran alrededor del sol, en una zona
llamada cinturón de asteroides.
Una teoría basada en textos sumerios afirma que son los fragmentos
de otro planeta llamado Marduk, que existió en el sistema
solar entre Marte y Júpiter y explotó, debido a guerras
atómicas de una civilización anterior a la de la tierra.
Hay otros dos grupos de residuos cósmicos sobre todo el recorrido
orbital de Júpiter, son los llamados asteroide jovianos,
allí se originan la mayoría de los planetoides, al
ser alteradas sus órbitas cada vez que Júpiter pasa
por allí, su gravedad los lanza al interior del sistema solar
y se cruzan peligrosamente con la órbita de la tierra.
Hay un tercer grupo de asteroides que se encuentra en órbita
después de Plutón en el cinturón de Kuiper.
Finalmente en lo profundo del espacio está la nube de asteroides
llamada nube de Ort. Estos residuos tienen enormes órbitas
indeterminadas alrededor del sol, que son alteradas al pasar cerca
de planetas y estrellas que los envían hacia el interior
del sistema solar. Es sabido que dos pequeñas lunas de Marte,
Phobos y Deimos, son asteroides de 8 y 28 kilómetros de diámetro
que fueron capturados por su fuerza de gravedad y puesto a orbitar
a su alrededor.
Los cometas siempre han formado parte del sistema solar, miles de
residuos atraviesan, cruzan, rozan, van y vuelven periódicamente
e incluso chocan con los planetas que se mueven, siempre tranquilos
en órbitas regulares, alrededor del sol. La comunidad científica
acepta que hace 65 millones de años en el cretácico-terciario,
un cometa calló en Chicxulub, en el océano Atlántico,
la península de Yucatán, causando la extinción
de los dinosaurios. Su cráter de 180 kilómetros de
diámetros contiene altas concentraciones de iridio, un elemento
muy raro en la tierra pero común en los asteroides.
Se ha asociado la aparición de los cometas a situaciones
difíciles como la que coincidió en el volcán
Vesubio que destruyó a Pompeya y Herculano en el año
79 de nuestra era, o con el derrocamiento del rey Harold, por Guillermo
el conquistador en Inglaterra que en el 1066 fue registrado en el
tapiz de Bayeux. Han causado pánico colectivo como el Haley,
en 1910, entonces se presumió que su cola era de un gas venenoso,
el cianuro, se vendieron millones de píldoras como para protegerse
de él. También han sido causantes de suicidios colectivos,
como el de los 39 miembros del culto Heavens Ate en 1997,
quienes creyeron que el enorme cometa Hale-Bopp, de cuarenta kilómetros
de diámetro venía a terminar con la Tierra.
Los cometas siempre han
generado controversias, pero tal vez nunca tanta como en 1456 cuando
reapareció el cometa Haley y fue considerado un agente del
diablo, al cual había que expulsar de los cielos siendo excomulgado
por el Papa Calisto III. Fue Isaac Newton el que descubrió
que la gravedad mantiene a los planetas girando en órbitas
definidas alrededor del sol. Edmund Haley, su contemporáneo,
utilizó estos cálculos para determinar las órbitas
de los cometas anunciando que cada 76 años el cometa Haley
regresaría. Por este motivo lleva su nombre.
También los cometas han causado desastres regionales como
en Siberia, sobre el río Tunguska. Un asteroide de aproximadamente
50 metros de diámetro explotó en el aire en 1908 destruyendo
instantáneamente 2000 kilómetros de espeso bosque.
Algunos se acercaron bastante a la tierra como el cometa Irac Arakbi
Aljó, que en 1983 se acercó a seis millones de kilómetros
y pude causar una explosión mayor que si explotaran simultáneamente
todas las bombas atómicas existentes. Otros cruzaron la tierra
y fueron descubiertos luego de atravesar la órbita, como
el caso del asteroide en 1989 FC de 500 metros de diámetro,
que pasó a sólo el doble de la distancia entre la
tierra y la luna.
El Hyakutake fue descubierto con 3 meses de anticipación
a sólo 14 millones de kilómetros de la tierra, su
cercanía permitió descubrir en su interior hidrocarburos,
metanos, acetilenos y etanos que son la base de la vida. Todo esto
generó preocupación, por eso se envió la misión
espacial Hitto al Haley, para ampliar los conocimientos sobre los
cometas, se confirmó que tenía 9 kilómetros
de diámetro y estaba formado de hielo y polvo.
En 1994 el cometa Shoamaker-Levy se fraccionó en 22 pedazos
que chocaron contra Jupiter, generando el evento más violento
que haya existido en el sistema solar en la historia del hombre,
con explosiones equivalentes a millones de megatones de TNT. En
septiembre de 1999 el cometa Lee, se acercó a unos 120 millones
de kilómetros de la tierra, y en enero del 2000, el cometa
Maschultz provocó una nueva amenaza.
Esto nos muestra que los cometas siempre han estado en los alrededores
del planeta, la alerta de los Mayas, es para que tengamos conciencia
de los peligros existentes, y actuemos ahora, en vez de tener que
reaccionar después.
Hoy conocemos las órbitas de sólo 250 asteroides,
de los 2000 que cruzan la órbita de la tierra, y que son
capaces de crear devastación a escala global; es decir, ignoramos
donde está el 90 por ciento de los asteroides capaces de
acabar con nuestra civilización. La atmósfera desintegra
los fragmentos de un tamaño de hasta 50 metros, pero los
más grandes de ese tamaño, son capaces de alcanzar
la baja atmósfera, o la superficie de la tierra, donde explotan
con una fuerza mayor que la de una bomba atómica. Se estima
que hay aproximadamente un millón de residuos cósmicos
de entre 50 y 500 metros capaces de acercarse a la tierra y de chocar
con ella produciendo la muerte y la destrucción a nivel regional.
Unos 6000 residuos entre 500 metros y un kilómetro, andan
por los cielos sin que sepamos donde están, son capaces de
destruir un país entero. El primer paso para establecer una
defensa planetaria, es localizar los cometas o asteroides, ya que
no es posible defenderse de algo que no se sabe que existe.
El hombre debe acelerar la búsqueda, aumentar la cantidad
de sistemas de detección en todos los sitios del mundo, y
encontrar maneras más rápidas y exactas de determinar
las órbitas de los objetos localizados. Sólo unas
100 personas en todo el mundo están dedicadas a vigilar el
cielo para detectar los objetos capaces de chocar con nuestro planeta.
Hay muy pocos lugares dedicados exclusivamente a este propósito,
Queñar en Nuevo Mejico, Ned en Hawai, Space Watch, en Arizona.
Cada observatorio en la tierra sólo puede dedicarse 100 horas
al mes, para detectar los objetos en el cielo debido a las interrupciones
de las nubes, y a la posición del sol, que con su resplandor,
impide la observación. La detección de un asteroide
o cometa y la estimación de su órbita requiere un
mínimo de 3 observaciones en el tiempo, que permita comparar
las imágenes, y generar un arco de recorrido, para determinar
si su órbita se cruzaría con la de la tierra.
Otro aspecto que dificulta su detección es la luminosidad
del objeto seleccionado, pues entre más lejos se encuentre,
y menor sea su tamaño, menos brilla, y más difícil
es determinar su ubicación.
Los Mayas nos enviaron un mensaje de alerta para que tomemos conciencia
del peligro inminente y movilicemos a la sociedad en un esfuerzo
global que trascienda las fronteras de los países. Debe establecerse
una base de datos alimentada por todas las naciones, e incrementar
sistemas de búsqueda continuas que permitan mantener siempre
localizados los cometas encontrados. Cuando un cometa pasa alrededor
del sol, parte de su masa se evapora lo que altera y distorsiona
su obra de manera impredecible, por eso es de suma importancia tener
conocimiento de cualquier fenómeno espacial de esta naturaleza.
Es prioritario realizar una serie de misiones espaciales para ampliar
nuestros conocimientos científicos y lograr interceptar a
los asteroides. A partir de allí podrían destruirse,
desviarse, o hasta aprovechar su materia prima, son necesarias más
misiones exploratorias como el MIR lugar de reunión de asteroides
cercano a la tierra, y Clemen Time 2, de los Estados Unidos o la
Hinero, registro visual de objetos cercanos a la tierra de los alemanes,
también la del instituto Japonés de las ciencias Espaciales
y astronómicas, y la de la agencia espacial europea llamada
Rosetti.
Los Mayas siempre estudiaron
y registraron los eventos del cielo, su alerta fue prevenir al hombre
sobre los peligros de no conocer las órbitas, y períodos
de grandes residuos que se cruzan con la trayectoria conocida de
la Tierra, ellos sabían que para el hombre moderno, descubrir
con anticipación un asteroide tan grande que pudiera producir
se extinción, y luego desviarlo, sería uno de los
mayores logros de la historia humana, y un hecho crucial, que nos
uniría como especie.
Antiguamente la esfera celeste era el domino de los dioses, la aparición
sorpresiva de un objeto desconocido que dominaba la noche era motivo
de miedo y misticismo. Por ese motivo, los Mayas construyeron observatorios
dedicados a estudiar los fenómenos, querían entender
sus impredecibles movimientos en el cielo, especialmente después
de que establecieron la posiciones de los planetas, y las estrellas.
El peligro inminente nos obligaría a construir un nivel de
cooperación internacional, a establecer un sistema de comando
y control por encima de los países, y una estructura de comunicación
mundial, sería la única manera de que los países
declinaran su soberanía a una entidad como las Naciones Unidas,
dando paso a un Gobierno Mundial para el Bien Común. Sería
un cambio para trascender la separación que es la base de
nuestra sociedad.
Si consideramos a toda la humanidad como una gran conciencia que
está comenzando a formarse, nada tan oportuno como un peligro
externo para consolidar esa unidad. La red mundial de Internet permitió
la conexión y comunicación de las células inteligentes
individuales, y comenzamos a experimentar el conocimiento totalmente
compartido: el saber planetario. Además, la aparición
en cada vez más seres humanos de un sexto sentido permitiría
que evolucionemos a un sistema de comunicación más
rápido que la luz, el pensamiento.
La organización rápida de un sistema planetario requiere
de la cooperación total de todos los seres humanos, es una
lección de unidad planetaria.
Diariamente vemos muchos pequeños meteoritos que se desintegran
en la atmósfera, que usualmente entran en ignición,
dejando una estela a su paso, son los llamado popularmente estrellas
fugaces.
Existe un constante bombardeo de partículas, cientos de miles
de toneladas de materias extraterrestre caen como polvo cada año,
inclusive se especula que la vida en forma de un hidrocarburo, fue
traída a la tierra por un meteorito. Estudios realizados
en 120 cráteres encontrados en distintos lugares permiten
establecer que residuos de 3 a 10 metros se desintegran mensualmente
en la atmósfera.
Cada 10 años se desintegran objetos de 30 metros de diámetro,
un evento como el de Tunguska sucede una vez por siglo y se puede
esperar que un objeto de 100 metros cause estragos cada milenio.
La velocidad de entrada de los meteoritos es de 11 a 75 kilómetros
por segundo, lo que hace que tengan más energía cinética
por kilogramo de peso que los explosivos como el TNT. Esa velocidad
de entrada hace que la fricción con la atmósfera derrita
el bólido, y el aire a su alrededor se cargue eléctricamente
convirtiéndose en una bola de fuego. Un asteroide de 10 kilómetros
de diámetro que entrara 30 kilómetros por segundo,
explotaría con una energía equivalente a 15 billones
de veces la explosión atómica de Hiroshima. Si choca
contra la tierra movería la corteza y produciría un
cráter de 180 kilómetros, generando terremotos de
8 puntos en la escala de Rister en todo el planeta. La explosión
que vaporizaría el cometa produciría una lluvia de
fuego ocasionando una destrucción de la capa de ozono que
terminaría de alterar el clima. Una gigantesca cantidad de
materia y rocas ricas en sulfuros sería enviada a la atmósfera
rodeando el globo, y encendiendo el cielo. El movimiento de las
capas tectónicas, generaría explosiones volcánicas
en cadena y los gases sulfurosos contribuirían a ocultar
el sol por muchos años, oscureciendo y enfriando la tierra.
En el caso en que el impacto fuera contra el mar, que cubre el 70
por ciento del planeta, se producirían gigantescas olas.
El laboratorio nacional de Zambia, una agencia de la NASA utilizó
un super procesador que ejecuta un trillón de operaciones
por segundo, para realizar un modelo sobre la situación.
Los científicos quisieron averiguar que sucedería
si un asteroide de un kilómetro de diámetro que pesara
un millón de toneladas, chocara a 60 kilómetros por
segundo en el mar frente a Nueva York.
Se concluyó que el cometa se vaporizaría instantáneamente
con 500 kilometros cúbicos de oceano, y produciría
una explosión equivalente a la de 10 veces la cantidad de
bombas atómicas existentes, simultáneamente. El agua
vaporizada cubriría totalmente al planeta y olas de 60 metros
devastarían todas las ciudades en costas del océano
Atlántico. Esto generaría un invierno igual que el
nuclear estudiado por Carl Sagan, que podría durar cientos
de años y ocacionaría seguramente la extinción
del hombre.
Nuestra sociedad puede defenderse de estas catástrofes, sólo
se requiere cambiar apenas la velocidad del meteoro, para que en
vez de encontrarse con el centro de la tierra pasara inofensivamente
de largo. Una de las medidas posibles que se estudiaron, fue la
de utilizar velas solares que lo frenarían evitando el encuentro
con la tierra, esto sólo, si se lo detecta a tiempo. Se fijan
al asteroide grandes superficies de Milar, que se inflan como una
bolsa de aire, el viento solar ofrece una suave y constante presión,
disminuyendo su velocidad, permitiendo a nuestro planeta pasar antes
que el bólido por el sitio de encuentro. La ventaja de este
sistema es que es seguro para el medio ambiente relativamente barato,
fácil de construir y de poner en órbita, los riesgos
son que las velas no se abran o que no tengan el tamaño suficiente
para hacer el trabajo.
Otra manera sería desviarlo hacia otra dirección con
la fuerza generada por una explosión nuclear cerca del asteroide,
la desventaja consiste en que la radiación nuclear puede
devolverse a nuestra atmósfera y contaminarnos a todos, o
la explosión puede fragmentarlo en pedazos sin lograr desviarlo,
complicando aun más el problema. Otra manera de desviarlo
(al asteroide) sería aplicándole un motor que le de
un pequeño empujón cuando esté en el perihelio,
es decir, lo más cerca del sol. Esto haría que su
órbita cambiara lo suficiente para nunca estrellarse con
la tierra.
Hay dos opciones para destruir el asteroide o cometa, una es pulverizándolo
con un cohete nuclear en fragmentos inofensivos, que sólo
nos daría un espectáculo de luces al entrar en la
atmósfera. La tecnología para lograrlo ya existe,
sólo se necesita reprogramar el objetivo y puede usarse en
el último instante, pero se corre el peligro de la radiación
nuclear, y las bombas pueden no ser lo suficientemente grandes para
destruir el objeto. La otra opción para destruirlo es utilizar
un espejo parabólico, del tamaño de un estadio de
fútbol, para dirigir la luz concentrada del sol hacia el
cometa, el calor sería muy destructivo y lograría
vaporizar el cometa, el peligro es que al apuntarle, no le de el
rayo, o que este vaya a dar a un sitio habitado de la tierra.
Todas las anteriores son formas tradicionales y físicas para
desviar o destruir un cometa, pero también hay que contemplar
las formas psíquicas. En estos momentos, se realizan gigantescas
cadenas humanas de meditación que agrupan a millones de seres
alrededor del mundo a una hora determinada con el mismo objetivo.
Guiados en directo a través de Internet, por un maestro se
ha comprobado que la energía que se mueve de esta manera
ha sido capaz de generar cambios físicos, alteración
de elementos en el tiempo, sanación a distancia y activación
de vórtices energéticos y sitios de poder alrededor
del mundo. Imaginemos el poder que tendría una cadena universal
con todos los seres humanos concentrados al mismo tiempo en un objetivo
común, tal vez, ese sea el objetivo de la aparición
de un cometa, hacer que todos los seres humanos se den cuenta de
lo que se puede hacer actuando en unidad.
La sexta profecía
Maya, también nos habla de una tradición guardada
oralmente por los Mayas Chuj, de San Miguel a Catán, en la
sierra de los Cuchi Matanes, Guatemala. Este pueblo es uno de los
encargados de custodiar la sabiduría que los Mayas nos dejaron
para estos tiempos. Desde tiempos inmemoriales, además del
calendario Ham, basado en el sol y el de sol kin basado en la luna,
manejan otros calendarios que son determinados por Sirio, Venus
y Marte. Estos calendarios nos hablan de otros ciclos paralelos
al de 5.200 tunes que marca el comienzo de una Nueva Era, el 22
de diciembre del año 2012, uno de estos ciclos paralelos,
tiene un período de 3.600 años, y otro nos habla de
9 infiernos y de 13 cielos.
En esta tradición se dice que los Chilames o sacerdotes solares
Mayas, pudieron visualizar psíquicamente alrededor del año
900, la llegada en 1519 de Hernán Cortés, al puerto
de Veracruz, en México. Profetizaron que el conquistador
llegaría al mundo Azteca simultáneamente con un cometa,
lo llamaban Ego Kan o estrella serpiente, dando comienzo a nueve
infiernos. Nueve períodos de 52 años, en los que la
oscuridad, se apoderaría del mundo Maya. La época
de oscuridad que veían venir fue llamada por ellos, Belehep
ticóu. Profetizaron que los españoles al llegar a
la nación Azteca que en ese momento estaría haciendo
sacrificios humanos a Descalicopa, pensaría que todos los
pueblos de la zona, actuaban de igual manera y que eran adoradores
del mal arrasando con todo lo que existía.
Le dijeron a su pueblo que se replegara por 468 años en lo
profundo de la selva, pues no había manera de evitar el dominio
de la cruz desequilibrada, como la llamaban ellos. Profetizaron
que el fuego destruiría los códices, con los conocimientos
atesorados por mucho años, en distintos sitios de Yucatán
y que todo su pueblo sería considerado en el nivel de evolución
de los animales. Profetizaron que al final de los 468 años,
o sea en 1987, terminarían los nueve infiernos, dando paso
a un guayep de 5 años o período de 5 años de
ajuste, y luego a un Katum, período de gestación o
de transformación. Llamaron a este período el tiempo
del no tiempo, sería una época de cambios, donde la
voz de sus sacerdotes, llevaría los conocimientos Mayas a
todos los pueblos de la tierra, generando la transformación
que dará paso a los trece cielos.
Profetizaron que el 22 de diciembre del 2012 comenzaría un
nuevo ciclo de luz y armonía para el pueblo Maya y la humanidad
entera, el tiempo que ellos llamaron los 13 cielos, o Oxlahu-ticú.
Esta tradición oral también nos habla de otro ciclo
de 3.600 años que realiza la energía telúrica,
la energía contenida en el interior del globo a través
de distintos sitios de poder sobre la tierra. La onda universal
que se manifiesta en los cuatro elementos de la naturaleza, en el
movimiento ondulatorio de la Tierra, que se muestra en los terremotos,
en las ondas del Agua, en el movimiento del Aire, en las serpientes
ondulantes del Fuego.
Dice que esta energía fundamental se mueve físicamente
a través de la columna vertebral del planeta, manifestada
en las cordilleras y cadenas montañosas que generan ejes
en los continentes, que esa energía, durante 3.600 años
tiene un foco físico y uno espiritual, en un lugar de poder
sobre la Tierra, fluyendo desde allí, a todos los demás
sitios. Además, afirma que desde el año 1950 de nuestra
era, este sitio estuvo localizado en el Tíbet, al lado del
monte Kalgas en el lago Hakas, donde nace el río Ganges.
Al terminar el ciclo de 3.600 años, o sea en 1950, coincidiendo
con la invasión China, comenzó a desplazarse hacia
el continente americano, hacia el lago Titicaca, en la cordillera
de los Andes, donde estará localizado por los siguientes
3.600 años. Esta energía va generando procesos de
cambio por los lugares donde va pasando, que al principio pueden
parecer dramáticos, pero que terminan armonizando y volviendo
a equilibrar todo, en una vibración más alta que la
original.
Así, salió del Tíbet siguiendo los Himalayas,
hasta el lago Bak kaj en Kajagastán, para luego dirijirse
al lago Bacaí en Siberia. Atravesó el estrecho de
Bering, llegó a Alaska y a las montañas Maquensi,
en Canadá. De allí pasó a las montañas
rocosas en EEUU en los años 60, dando lugar a todo el proceso
de cambio de conciencia de la población norteamericana, a
la lucha no violenta, y al discurso de Martin Luther King, que decía:
tengo un sueño que todos los hombres han sido creados
iguales. Al principio se produjeron situaciones violentas,
pero en 1964 se logró la ley de los derechos civiles y el
proceso se armonizó. Hoy la integración interracial
es un hecho aceptado y natural.
A su paso por Centro América, en los años 70, provocó
todo tipo de terremotos, guerras y conflictos, que produjeron cambios
armonizantes, pluralismo, democracia y la unión de la sociedad
en busca de paz y progreso para todos. En Colombia, provocó
el estallido de la influencia del narcotráfico en toda la
sociedad, y una polarización de posiciones. Si todos los
sectores sociales que conforman el país armonizan sus posturas
desde un cambio interior, se alcanzará la paz. Si ese proceso
interno no se genera sólo se hablará en términos
de violencia y guerra con el consiguiente baño de sangre,
es otro camino de aprendizaje, sólo que a través del
sufrimiento y la destrucción. Es posible afirmar que este
proceso finalmente terminará armonizando la sociedad por
cualquiera de los dos caminos que se tomen, el del cielo, o el del
infierno.
Los custodios Mayas sostienen que esta energía estará
en el Lago Titicaca en el año 2012, y por lo convulcionada
que se encuentra toda la región, Colombia, Ecuador y Venezuela,
es posible deducir que a generado procesos de cambio. También
afirma que una manera de ayudar al proceso de armonización
es la realización de ceremonias de limpieza y unidad con
la Tierra, en las que se contribuya a tomar conciencia, de que es
un gigantesco ser vivo, y no materia inorgánica sin vida.
Los Mayas nos dijeron que es necesario comprender los ritmos de
los sucesos naturales, para sincronizarse con la armonía
del universo. Si la conciencia de muchos seres humanos se concentra
en hacer fluir la energía del planeta, los procesos armonizadores
serán menos traumáticos. Ellos descubrieron que el
tiempo sólo se manifiesta en la mente, para poder relacionar
y comprender las experiencias que el hombre vive consigo mismo,
con los demás, y con los ciclos del universo. Los sucesos
comienzan a darse uno tras otro o una antes de otro.
El tiempo, es un elemento sin vida propia, cada ser humano lo percibe
de manera distinta, dependiendo de lo que esté sintiendo,
pensando o haciendo. El tiempo no existe en otras dimensiones. Para
el espíritu, no hay tiempo, hay esencia, sentimos lo mismo
cuando tenemos 80 años que cuando tenemos 8. El espíritu
no tiene tiempo, es eterno. El tiempo se acelera cuando estamos
felices u ocupados, se hace más lento cuando somos infelices
o estamos aburridos. Todos los seres humanos eligen en sus vidas
cielos o infiernos, cada uno le da herramientas de comprensión
sobre su ser.
Para los Mayas, todo lo que existe está compuesto de partículas,
partículas que están en continuo movimiento y vibración,
todo lo que vibra puede representarse en forma de onda. Toda forma
de onda puede ser representada dentro de la matriz del Tzolkin.
Todo cuanto existe, puede manifestarse dentro de esa matriz matemática.
Una partícula, puede ser entendida como una parte constitutiva
de un átomo, un ser humano, un planeta o una galaxia.
Para entenderlo mejor, pensemos que las partículas son como
los actores de una obra, estas partículas, en un momento
determinado en el tiempo, ocupan un lugar localizado en el espacio,
el sitio en el espacio y el lugar en el tiempo. El espacio-tiempo
es como el escenario de la obra, donde se mueven las partículas.
Existen también unas fuerzas o energías que hacen
mover esas partículas permanentemente en el espacio-tiempo
e interactuar las unas con las otras. Pensemos en esas energías
o fuerzas como el libreto que esas partículas o actores tiene
que seguir en el escenario o espacio-tiempo. Cada actuación
es única e irrepetible y distinta a todas las demás
actuaciones que se suceden en el escenario. Puede decirse entonces
que la obra es la suma de todas las distintas actuaciones. La obra
también es influenciada por la interacción de los
actores con la audiencia, la que a su vez influye en cada actuación.
Es decir, la audiencia es como un espejo a través del cual
la audiencia reacciona consigo misma y con las otras actuaciones.
Para los Mayas existen miles de millones de posibilidades para que
esas partículas se configuren en el espacio tiempo, por eso
para ellos, el universo es la suma total de todas las posibilidades.
Hunabku o Dios es la suma total de las posibilidades que todos los
átomos, hombres estrellas o soles pueden vivir y las nuevas
posibilidades que resulten al reflejarlas unas en las otras eternamente.
La matriz Maya Tzolkin está formada por 260 posiciones, 13
números por 20 glifos o soles sagrados, 260 fractal o proporción
de 26.000 años, el tiempo que dura un día galáctico.
Y es el mismo tiempo que dura un rayo de luz en viajar desde el
centro de la galaxia hasta nuestro sol.
52 posiciones corresponden a portales energéticos en el calendario,
días en los cuales, por la posición orbital del planeta
alrededor del sol reflejan mayor cantidad de energía hacia
la tierra. Dentro del Tzolkin están codificados todos los
tipos de energía, materia y vida que se pueden organizar
con la información divina. Si consideramos la matriz del
Tzolquin y la repetimos indefinidamente hasta que regresara por
el otro lado a colocarse adyacente a ella misma, todo el universo
podría codificarse en esa gigantesca matriz.
Para los Mayas, toda la creación existe al aglutinarse estructuralmente
la materia en una serie de matrices, que soportan patrones de información
de origen divino. Matrices entrelazadas, unas dependientes de otras
de una manera jerárquica y en la propagación de la
existencia. Las 260 posiciones de la matriz del Tzolkin Maya, estructuran
los distintos tipos de energía que se manifiestan en la tercera
dimensión del universo.
Cuatro campos, cada uno con 36 posiciones dan 144 distintos elementos
posibles de la materia, de los que 118 están clasificados
por la ciencia, en la tabla periódica química.
144 unidades de energía radiante son formas distintas de
energía densificada, materia que se organiza de acuerdo a
una información de origen divino, forman la estructura de
la materia en la tercera dimensión. Dos campos, cada uno
con 16 posiciones a cada lado de la columna mística representan
32 unidades de energía cristalina. Dos campos en los ciclos
centrales, cada uno con 32 posiciones, dan los 64 codones o aminoácidos,
la energía genética, donde está codificada
la información humana, el ADN.
La forma física del hombre, es el resultado de la organización
de luz y energía de acuerdo a una información codificada
de origen divino, es lo que produce la forma de onda de cada uno
de nosotros. Los Mayas dejaron el código de la luz, en sus
posiciones centrales está escrito el código de la
vida, 64 combinaciones posibles de cuatro aminoácidos base
que contienen la información necesaria, para reflejar la
vida inteligente.
I-Ching
Los chinos dejaron el código de la vida registrado en el
I-Ching, un libro en el que dos símbolos base forman 64 permutaciones
finales y cada una representa una historia. Una línea partida
llamada Yin que representa a la materia y una línea continua
llamada Yang asociada a la energía.
Yin y Yang, dos elementos distintos que representan a las dos sustancias
originales y necesarias para reflejar a un ser humano. En química
se llaman purina y pirimidina. La purina está formada por
5 átomos de carbono y cuatro de nitrógeno. Estos átomos
se organizan en una anillo hexagonal, unido a un anillo pentagonal.
Puede representarse por dos líneas, como el Yin-Yang, suministra
energía a los procesos bioquímicos de las células.
Cuando esta sustancia se relaciona con el hidrógeno, produce
la adenina y la guanina. La segunda sustancia base, es la pirimidina,
cuando la pirimidina reacciona con el hidrógeno produce los
otros dos ácidos nucleicos, estos se llaman timina y sitosina.
Un par de líneas partidas o una sola línea completa
son la base de las permutaciones, los dos símbolos iniciales
se pueden combinar de 4 maneras distintas, representando a la adenina,
la guanina, la timina y la citosina. Las cuatro bases se combinan
entre sí uniéndose de tres en tres, esto produce 64
combinaciones posibles llamadas codones, combinaciones que forman
los 20 aminoácidos conocidos.
La unión de los aminoácidos en moléculas forma
las proteínas, que son la materia de las células.
Su función es importantísima para la vida pues son
la estructura que aglutina la materia que forma los tejidos, controla
sus funciones y su reproducción. Las proteínas en
forma de encimas y hormonas, regulan el organismo, el PH y la viscosidad
de los líquidos biológicos, sus impulsos nerviosos,
el transporte de las sustancias y de las calorías que permiten
la vida como anticuerpos y antígenos que defienden al organismo.
Los codones se organizan en dos cadenas de moléculas entrelazadas
en una espiral elicoidal alrededor de un eje central, sus combinaciones
forman el código genético. Son como dos infinitas
escaleras de caracol, cada peldaño está formado por
tres anillos, dos hexagonales y uno pentagonal. Esta combinacion
de sustancias llamada ADN o ácido desoxirribonucleico se
encuentra en el núcleo de la células.
Para la reproducción estas dos espirales se separan y cada
una sintetiza la espiral complementaria a partir de sustancias libres
que proporciona el medio celular, armándose de la original
dos nuevas espirales dobles. Es un proceso como el negativo-positivo
de una fotografía, con cualquiera de las dos se puede armar
el otro. El hombre se reproduce desde una célula original,
el óvulo femenino, el cual fecundado por un epermatizoide
masculino se divide sucesivamente multiplicando exponencialmente,
un proceso llamado mitosis.
La célula original se divide en 2 células, estas dos
se dividen a su vez en 4 y la cuatro se dividen a su vez en 8, 16,
32, 64 multiplicándose hasta que se conforma el trillón
de células que transforma un cuerpo humano adulto.
Un ser humano está formado de dos sustancias bases que se
combinan entre sí, purina y pirimidina, para generar cuatro
ácidos nucleicos que se combinan entre sí para organizar
64 codones. Los codones se combinan organizando proteínas
que se combinan entre sí para formar las células,
a su vez se organizan para formar los tejidos de los órganos
del cuerpo del hombre. De las 64 combinaciones, sólo 20 están
activas o funcionando en los seres humanos, las otras 44 están
inactivas, son como programas de computadora que no estamos usando.
Sin embargo han comenzado a nacer miles de niños en diferentes
partes que tienen 24 codones activos en el núcleo de sus
células, se han activado cuatro codones adicionales en la
estructura básica del ser humano.
Esos niños no se enferman nunca, vienen con un super sistema
inmunológico y con unas facultades psíquicas fuera
de lo normal, no necesitan la enfermedad y el miedo que esta produce
como forma para comprender la vida. Comenzaron a aparecer en China
y se los llama los niños índigos. Sólo con
tocar un libro pueden captar y decir una frase de cualquier página
y pueden mover objetos a distancia. Se comunican entre sí
telepáticamente y viven en increíble armonía
con su entorno. Esto convierte el ADN en un puente para pasar de
un nivel de luz o de energía al siguiente. Este es un paso
que todos los seres humanos que vivan en la tierra en el amanecer
de la galaxia habrán experimentado. La transformación
del ser humano al encontrar paz y armonía, lo colocará
en una frecuencia de vibración más alta que corresponde
al amor. Potenciándolo para poner a funcionar esos codones
inactivos.
El manejo de energía a esos niveles más altos como
resultado de ese proceso de armonización interior permitirá
la transformación fisica y mental del ser humano, activando
sustancias que potencien nuevos sentidos. La estructura del ADN
se encuentra en la parte más alta de la matriz de conciencia
del planeta y de toda la raza humana donde sólo se encuentra
el amor.
Hay que tomar conciencia de los poderes del hombre, de la magia
que se puede realizar para convertirse en un ser multidimencional
y recorrer el mismo camino que Cristo vino a enseñar. Es
preciso aceptar que el universo es mucho más de lo que percibimos
con nuestros sentidos, que no se trata de llevar a cabo procesos
de acumulación y posesión de objetos y personas. Hay
que darse cuenta que el hombre no está solo en el universo,
que hay otros seres o entidades de existencias paralelas: los ángeles,
los elementales, los Maestros, los seres de luz, las hadas y las
conciencias galácticas. Es necesario encontrar un camino
que lleve al hombre a la telepatía, un camino en el que el
hombre tenga tanta energía interna que sea capaz de irradiarla
permanentemente, un camino sincronizado con los ciclos de la naturaleza
y con la mente abierta a la galaxia.
Los Mayas predijeron que desde 1999 tenemos sólo 13 años
para despertar, porque la base esencial del universo es la libertad
de conciencia
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